Paredes con efecto ombré, ¿las has visto?

¿Te has fijado? Últimamente las paredes están convirtiéndose en elementos centrales en la decoración de una casa. Pero eso no ha sido siempre así.

En la última década, las paredes han tenido un papel de lo más neutral, actuando como telón de fondo de un escenario en el que los protagonistas indiscutibles eran los elementos del mobiliario y los accesorios de decoración. Los colores de pared de moda eran los blancos, los grises muy claros, y de vez en cuando alguna nota de color en tonos pastel.

Pero de un tiempo a esta parte, las paredes están reclamando para sí un rol predominante en la decoración. Hasta el punto de que hoy en día, con todas las ideas que hay por ahí, es posible darle a las paredes el timón de un estilo concreto.

Primero fueron los bold colors aplicados a las paredes. Y, más recientemente, están siendo las paredes texturizadas, los wallpapers pintados a mano y las paredes con efecto acuarela. Pero hay otro efecto que está triunfando y que quizá no has visto tanto como los demás. Se trata de las paredes con efecto ombré, una idea deco muy interesante a la que quizá te apetezca apuntarte.

¿Qué es el efecto ombré?

En realidad es muy fácil de entender.

Se trata de pintar una pared creando un degradado en la intensidad del color escogido, yendo de mayor a menor intensidad de forma gradual. El degradado puede ir de abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo de la pared, ¡cualquiera de las dos opciones funciona!

El resultado son paredes con un efecto visual muy interesante: efervescentes y con color, pero de una manera muy discreta y elegante.

Paredes con efecto ombré: algunos ejemplos

A continuación te proponemos unas cuantas ideas para obtener paredes con efecto ombré. ¡Verás lo bien que quedan!

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Cuatro ejemplos estupendos de paredes con efecto ombré aplicados de mayor a menor intensidad de abajo arriba. Como ves, los colores pastel lucen genial con este efecto, pero también colores más oscuros como el azul marino.

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El efecto ombré no tiene por qué limitarse a un solo color. Puedes crear degradados basados en un color principal que hacia el final del efecto se conviertan en una tonalidad distinta, que puede ser tanto un tono complementario como uno vecino en el círculo de color. El resultado es muy interesante, ¿no crees?

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En estas imágenes, el efecto ombré se aplica la inversa: de arriba hacia abajo. Arriba está el color de más intensidad y hacia abajo tiene lugar el degradado que desemboca en un tono cercano al blanco. En estos dos ejemplos, además, se utilizan colores poco convencionales. ¿Te atreverías con ellos?

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Aquí un efecto ombré sorprendente, de orientación lateral y empleando un vivo color turquesa. El degradado tiene lugar de izquierda derecha, y la transición entre tonalidades es intencionadamente brusca –algo que le da más textura a la pared.

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Y para terminar, un divertido ejemplo que muestra cómo el efecto ombré tiene larga vida, ya que puede aplicarse no sólo a las paredes. Aquí se aventuran a experimentar con las escaleras, creando un efecto degradado en color salmón que se va aclarando a medida que se llega al piso superior.

Y tú, ¿conocías el efecto ombré en paredes? ¿Te ha parecido interesante este recurso? Si te estás planteando aplicarlo en tu casa, nos encantará que nos enseñes el resultado en Instagram o que compartas tus trucos en los comentarios.

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Foto de cabecera | Redonline.